Alfons Llorente

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Alfons Llorente / Restaurante Ca la Natàlia, Sant Celoni, Barcelona

Menú:
– Entrante: Consomé de galeras con falso ñoki de centolla y cabello de angel de mar.
– Plato principal: Meloso de galta ibérica con courvain y jalea de gamba a la trufa.
– Postre: Cítricos en texturas con chocolate y curry.

Empecé en la hostelería a los 9 años en el negocio que tenían mis padres, aprendiendo de mi padre y sintiendo desde bien pequeño que ese mundo me fascinaba y empezaba a apasionarme; con 12 años ya trabajaba duro con mi padre entre los fogones y con 14 años entré en la escuela Joviat a cursar cocina.

Estuve cursando cocina, pastelería y sala. Con 15 años llevaba la cocina de mi padre. A los 17 años me fui al hotel Santa Marta de ayudante de cocina a aprender y a descubrir nuevas cocinas y nuevas técnicas.

En 1999 acabé los estudios y seguí haciendo temporada de verano en el hotel Santa Marta y a su vez trabajando en invierno en otros lugares. En el 2001 comencé a trabajar en el hotel El Castell a la Seu d’Urgell y fue a finales de ese mismo año cuando entré a formar parte como ayudante de cocina en el prestigioso hotel Majestic de Barcelona, en tres meses ascendí a cocinero y estuve un año más.

En el 2003 volví al hotel Santa Marta ya como tercero de cocina. Al acabar esa temporada en el Santa Marta me fui a un restaurante humilde de Barcelona, luego pasé por un par más en Mataró pero no encontraba mi sitio, no era mi cocina la que podía realizar, no encontraba nadie que apostara por mí, que creyese en mi cocina y en mis ideas. Fue entonces cuando decidí volver al negocio familiar y estuve durante un año. Me llamaron para segundo de cocina en un restaurante en Lliça d’Amunt y estuve en la cocina durante 3 años. Al principio parecía que hubiese posibilidades de entregar mis ideas en la cocina, pero poco a poco fui observando como la cocina se quedaba estancada en platos llanos sin sentido, comandada por un jefe de cocina que perdía el norte y no me dejaba ayudarlo a enderezar el timón. De esa forma decidí empezar de nuevo la búsqueda de mi oportunidad, descubrir nuevas posibilidades y formas de trabajar, pasé por dos restaurantes más, con falsas promesas y unos gerentes sin una identidad, ellos no la tenían y tampoco me dejaron darles la que yo creía interesante para el negocio. Finalmente, hace 6 meses recibí una llamada de unas excelentes personas que abrían un restaurante en la localidad de Sant Celoni que llevaba muchos años cerrado y que el último dueño había dejado con una fama nada favorable, ahí vi mi oportunidad. El reto de levantar un barco hundido, empezar desde cero con personas que desde el principio han apostado y creído en mí.

Soy chef ejecutivo y con el trabajo duro, un objetivo claro y creando nuestra propia identidad es como en pocos meses estamos consiguiendo ser un referente ya en Sant Celoni, donde me siento muy desarrollado y donde empiezo a explotar todos mis conocimientos como cocinero con todo mi potencial, donde puedo experimentar y seguir descubriendo este mundo que me apasiona y que es mi vida, la cocina.